sábado, 4 de octubre de 2014

LA DIVERSIDAD LINGÜÍSTICA DE ESPAÑA


1. LAS LENGUAS DE ESPAÑA
 
 ¿Qué es una lengua? La lengua es el sistema de signos que utiliza una comunidad de hablantes para comunicarse entre sí. Así, hablamos de lengua o idioma inglés, árabe, francés, ruso, catalán, gallego. 
La Constitución española dice en su artículo 3: El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho de usarla. Comparte cooficialidad:
  • En Cataluña y Baleares, con el catalán.
  • En la Comunidad Valenciana, con el valenciano.
  • En Galicia, con el gallego.
  • En el País Vasco, con el vasco o euskera.
Otras lenguas minoritarias o dialectos históricos son el astur-leonés o bable (hablado en zonas de Asturias, Cantabria y León), el aragonés (en valles del Pirineo de Huesca) y el aranés (en el Valle de Arán y Lérida)
 
2. LOS DIALECTOS DE ESPAÑA
 ¿Qué es un dialecto? Un dialecto es una variedad o modalidad que presenta una lengua en una zona o región determinada. Sus características o diferencias se manifiestan, sobre todo, en la pronunciación y en el vocabulario.
 
Los dialectos más extendidos son los del castellano:
  • En Andalucía, el andaluz.
  • En Extremadura, el extremeño.
  • En Murcia, el murciano.
  • En canarias, el canario.
Los rasgos lingüísticos que comparten estos dialectos son:
  • El seseo, que consiste en la pronunciación del fonema /z/ intervocálico como /s/: plasa por plaza.
  • El ceceo, pronunciación del fonema /s/ intervocálico como /z/: nozotros por nosotros.
  • Aspiración de la /s/ final de sílaba: loh perroh por los perros.
  • Pérdida de la /d/ intervocálica: He llegado pero no veo naa, por He llegado pero no veo nada.
  • Pérdida de la /r/ y la /d/ al final de palabra: Voy a cantá, ¿verdá? por Voy a cantar, ¿verdad?
 
 
3. ORIGEN E HISTORIA DE LAS LENGUAS DE ESPAÑA
Las lenguas de España, exceptuando el euskera, se llaman lenguas románicas, porque proceden del latín. Los romanos llegaron a Hispania en el año 218 a C. A medida que fueron colonizando nuevos territorios, los pueblos (íberos y celtas) adoptaron su lengua y su cultura.
 
Las principales causas de que la lengua latina evolucionara de manera diferente en cada región y diera lugar a las distintas lenguas románicas son:
  • La desaparición del Imperio romano de Occidente.
  • Enorme extensión de los territorios que lo constituían.
  • Invasión árabe (siglo VIII)
 
1. Señala en un mapa las lenguas y dialectos que se utilizan en España.
2. ¿Crees que falta alguna lengua que se hable en España y que no esté reconocida en la Constitución?
3. ¿Cuáles son las causas por las que no están reconocidas?

LA MARGINACIÓN FEMENINA EN LA CULTURA, POR LAURA FREIXAS

Por qué hay tan pocas mujeres en el mundo de la cultura? Según un estudio que acaba de presentarse, de las películas españolas de los últimos años (2000-2006), sólo un 7% han sido dirigidas por mujeres (Fátima Arranz: Mujeres y hombres en el cine español).
La lista de los libros más vendidos en España en una semana cualquiera (Abc, 29-3-08) incluye una mujer entre 10 en ficción y dos en no ficción: 10% y 20%. De las 43 exposiciones individuales organizadas entre 2002 y 2005 por la Sociedad Estatal para la Acción Cultural Exterior, sólo dos (5%) llevaban firma femenina (Manifiesto Arco 2005). En los medios de comunicación, aunque son mujeres el 46% de los profesionales, sólo ocupan un 24% de los puestos directivos (Informe Anual de la Profesión Periodística, 2006). En teatro, de entre los candidatos a los Premios Max de Artes Escénicas 2008, las mujeres son minoritarias en casi todas las categorías, especialmente directores (25%) y autores (19%) (www.projectevaca.com).
Antes del siglo XX, el hecho de que muy pocas mujeres fueran pensadoras o artistas no tiene mayor misterio: no tenían la educación necesaria. Pero son ya varias las generaciones nacidas, o al menos, formadas, en democracia; hay hoy más licenciadas universitarias que licenciados; y sin embargo, ni siquiera en los campos más feminizados -como la literatura, con décadas de mayoría femenina entre estudiantes y lectores- nos acercamos, ni de lejos, a un igual protagonismo. Llama la atención por ejemplo que los premios nacionales creados en 1977 apenas hayan reflejado evolución alguna: en sus 10 primeras convocatorias, el Nacional de Ensayo, de Poesía y de Narrativa sumaron 29 varones galardonados y una mujer (3%); en las 10 últimas (1998-2007), 4 mujeres entre 30 (13%).
Nos interesa fijarnos en la cultura porque es ahí donde mejor vemos cómo actúa un factor difuso, pero muy poderoso: la ideología patriarcal. Ahora bien: ¿cómo identificarla? Sería una grosera simplificación confundirla con la ideología de derechas. Pero si no se halla -o no sólo- en tal o cual catecismo o programa de partido, ¿dónde se formula?
En el lenguaje. El lenguaje nos enseña muchísimo sobre el valor que la sociedad patriarcal asigna a cada sexo, y que se basa en tres axiomas. Primero: el varón encarna todo el género humano (el hombre), la mujer sólo una parte. Ellos pueden hablar en nombre de todas y todos; ellas sólo se representan a sí mismas. Segundo: el hombre se define como un ser social, cultural (hombre de Estado, hombre de negocios, hombre público...), la mujer se identifica con la naturaleza (ser mujer significa menstruar), la sexualidad (mujer pública) y su relación con el varón (mujer=esposa). Tercero: lo masculino es visto como intrínsecamente positivo (hombre de pelo en pecho, ser todo un hombre...), lo femenino como negativo, como lo atestiguan las numerosas voces peyorativas que se aplican a las mujeres: pendón, arpía, maruja...
Lo cual se refleja con toda claridad en el discurso dominante. Véase por ejemplo el titular: Un islamista, su mujer y su hermana mueren en un atentado suicida (El Mundo, 30-4-05): la ideología niega la evidencia (tres personas mataron y murieron por motivos políticos) para sustituirla por sus categorías prefabricadas: el varón se define por su relación con instancias abstractas (un islamista), las mujeres, por su relación con los varones. En literatura, el campo que conozco mejor -pero estas observaciones son fácilmente extrapolables-, se habla de "literatura de mujeres", no para oponerla a la "literatura de hombres" (no existe esa etiqueta) sino para distinguirla de la "Literatura" a secas: lo masculino no es visto como masculino, sino como universal, mientras que lo femenino se interpreta como particular. Por eso, obras literarias excelentes son excluidas de los cánones: al haber sido escritas (y especialmente si son, además, protagonizadas) por mujeres, se ven, inconscientemente, como algo de interés puramente sectorial.
Estas consideraciones pueden servirnos también para aclarar un gran misterio. Si, como hemos visto, la participación femenina en la cultura es mínima (hay lectoras y espectadoras, desde luego, pero en términos relativos muy pocas escritoras, directoras de cine, compositoras...), ¿cómo se explica la insistencia de los medios en proclamar, a bombo y platillo, un supuesto triunfo? Citemos algunos titulares, todos de este periódico aunque podrían ser de cualquier otro: Los libros son cosa de mujeres. Leen más que ellos y dominan el mundo editorial (23-4-00), El cine es de las mujeres. Ellas toman el mando (1-2-04), La revolución musical de 2008 es cosa de chicas (8-2-08)... La clave nos la da una vez más la ideología patriarcal: si las mujeres son la parte y los hombres el todo, cualquier incremento de una mínima presencia femenina es visto, no como un avance hacia la normalidad (de la que estamos aún muy lejos, si por tal se entiende el 50%), sino como una anomalía. Que se espera pasajera, a juzgar por la palabra tan a menudo empleada para definir la nueva situación: "moda".
Digan lo que digan los medios, sabemos -cifras en mano- que la presencia femenina entre los agentes culturales sigue siendo muy minoritaria. ¿Y cómo, insistimos en preguntarnos, se perpetúa esa marginación, cuando ya hace tiempo que las facultades de artes y letras son mayoritariamente femeninas? Veámoslo con un ejemplo al azar: un artículo sobre la biografía como género, publicado en una revista de pensamiento (Letras libres, enero 2008). El texto, por lo demás brillante, contiene más de 60 nombres. Entre ellos sólo dos femeninos. ¿Es que no ha habido en la historia mujeres biógrafas o biografiadas? Si las ha habido, ¿es que no han alcanzado la excelencia que las haría dignas de mención? Y si no las ha habido, ¿por qué no las ha habido?... Lo importante no es tanto la respuesta que se dé a estas preguntas, como el hecho de que el autor del artículo ni siquiera las plantea. Después de eso, que en el índice de la revista en cuestión encontremos sólo 3 colaboradoras entre 36 (8%) ya no puede ser una sorpresa. Es decir, que la ausencia de mujeres entre los creadores de cultura produce unos contenidos que naturalizan, legitiman, la ausencia de mujeres, y viceversa.
Para romper este círculo vicioso, no basta que aumente, durante varias generaciones, el número de mujeres con estudios. No basta que cambie la realidad, si la ideología patriarcal no sólo distorsiona nuestra percepción de lo real, sino que actúa sobre la realidad, frenando nuestro avance. Así, las noticias antes citadas sobre un supuesto "dominio" femenino en el campo de la edición, la música o el cine tienen un efecto desmovilizador: cuando exigimos mayor presencia, nos contestan: "Pero ¿qué más queréis?"...
Si la exclusión o marginación de las mujeres en la cultura afectara solamente a las profesionales de la cultura, estaríamos ante un simple problema gremial. Pero sería un grave error verlo en tales términos. Pues una cultura que invisibiliza a las mujeres -o las ridiculiza, o trivializa sus preocupaciones- no perjudica sólo a las poetas o las compositoras, sino a todas. Cuando los políticos se preguntan, desesperados, qué se puede hacer para frenar la violencia de género, habría que sugerirles que no vayan sólo a los juzgados, sino al cine. Allí verán cómo en las películas dirigidas por hombres -no así, nunca, en las dirigidas por mujeres, la violación y los malos tratos se presentan con frecuencia en clave de humor (Pilar Aguilar: Mujer, amor y sexo en el cine español de los 90). ¿Se imaginan que alguien hiciera lo mismo respecto al terrorismo?... Este ejemplo debería bastarnos para empezar, por fin, a darnos cuenta de que todo el esfuerzo que se está realizando en cuanto a malos tratos, igualdad salarial o paridad política, se arriesga a ser insuficiente -por no decir saboteado- si no nos tomamos en serio la igualdad en la cultura.

TEMA II: EL ROMANTICISMO TARDÍO


1. ¿QUÉ ES EL ROMANTICISMO TARDÍO?

                En la segunda mitad del siglo XIX, en plena época del Realismo, se dan a conocer poetas de gran calidad que representan una supervivencia y una evolución del Romanticismo. Destacan principalmente Gustavo Adolfo Bécquer y Rosalía de Castro.

 
2. GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER (1836-1870)

                Huérfano a temprana edad, se traslada a Madrid en 1854, donde vive con estrecheces económicas como periodista y funcionario. Se enamora de varias mujeres, que inspiran sus Rimas. Su matrimonio con Casta Esteban, con la que tiene dios hijos, termina con la separación en 1868. Enfermo desde joven de una grave dolencia pulmonar, muere en 1870. En 1871 se publica su obra y llegan el éxito y la gloria.

 
           


                La poesía de Bécquer, reunida en las Rimas, refleja la trayectoria de su propia vida que nace en la reflexión sobre la poesía y el amor ilusionado y termina con el desengaño hacia el amor y la existencia y la melancolía ante la idea de la muerte. Rimas I-XI (La reflexión sobre la poesía); Rimas XII-XXIX (el amor ilusionado, la belleza); Rimas XXX-LI (el desengaño amoroso); LII-LXXVI (el dolor, la angustia, la soledad).

                La poesía de Bécquer significa una depuración del exceso retórico y la exageración sentimental del primer Romanticismo. Aunque emplea numerosas figuras retóricas (epítetos, paralelismos, antítesis, metáforas…), la principal cualidad de su estilo es la naturalidad: sus palabras llegan al lector no por el ritmo sonoro o el léxico grandilocuente sino por la finura de la expresión y la intensidad y sinceridad de los sentimientos. En su estilo es muy importante la evocación romántica de la naturaleza.

                En su métrica predominan las combinaciones de versos heptasílabos y endecasílabos asonantados, aunque aparecen también otros tipos de versos.

 
2.2.LA PROSA NARRATIVA DE BÉCQUER: LAS LEYENDAS

                Las leyendas son narraciones fantásticas, generalmente ambientadas en la Edad Media, en que personajes representativos de pasiones románticas (el amor, la perversidad, la valentía, la belleza, el genio artístico…) se ven envueltos en situaciones mágicas o sobrenaturales.

                El desenlace de las Leyendas siempre tiene un significado moral: la conducta de los personajes es premiada o castigada por los poderes sobrenaturales, cumpliéndose así el principio de “justicia poética” que recompensa el bien y castiga la maldad.

                Bécquer se muestra como un hábil narrador que confiere verdad humana y poética a sus personajes y presenta con maestría la ambientación y el ritmo de las acciones. Las características esenciales de las Leyendas se resumen en:

1.       Ambientación y personajes medievales.

2.       Presencia de lo mágico y sobrenatural.

3.       El amor imposible como tema dominante.

4.       Presencia de la naturaleza mágica o personificada.

 

3. ROSALÍA DE CASTRO (1837-1885)

                Nació en Santiago de Compostela. La publicación de Cantares Gallegos (1863) la acreditó como iniciadora del Rexurdimiento (movimiento en defensa de la lengua y la cultura gallegas). Su temperamento melancólico, su frágil salud y los contratiempos de su vida impregnaron su poesía de un sentimiento de dolor y de insatisfacción ante la vida.
 
                Su obra poética comprende tres libros de versos:

1.       Cantares Gallegos: Es un libro de exaltación de la tierra gallega, reelabora cantares populares y transmite con delicadeza el amor a Galicia.
 

 

2.       Follas Novas; Rosalía concibió este poemario como una continuación de Cantares gallegos, pero una gran parte de las composiciones presentan un espíritu poético diferente, motivado por la emigración, las desgracias familiares y las dolencias físicas y morales.
 
 

3.       En las orillas del Sar; Expresa su dolor interior, su desesperanza y el desamparo de condición humana. A veces, sus versos tienen una dimensión social, pues denuncian la injusticia y el infortunio de los trabajadores.

Su poesía es similar a la de Bécquer: lenguaje sencillo y antirretórico, en el que sobresalen ciertos símbolos (la sombra negra, el clavo); en la métrica domina la rima asonante y la variedad de combinaciones estróficas y de metros.
 
4. EL RENACER LITERARIO DE LAS LENGUAS PENINSULARES
                El Romanticismo favorece el desarrollo de lo propio y particular, de los valores autóctonos. Consecuentemente, las otras lenguas peninsulares alcanzan en este periodo un gran florecimiento literario. Poetas relevantes son: en lengua catalana, Buenaventura Carlos Aribau y Jacinto Verdaguer; en gallego, además de Rosalía de Castro, Manuel Curros Enríquez; y en eusquera, José María Iparraguirre, autor del poema “Gernikako Arbola”.
 
 
 
INVESTIGA:
 
§  ¿Qué simboliza el árbol de Guernica?
§  ¿Qué ocurrió en Guernica durante la Guerra Civil Española?
§  ¿Qué representa “Guernica” de Pablo Picasso?
 
§  ¿Qué conmemora el Monumento a la Paz “Gure Aitaren Etxea” del escultor Eduardo Chillida? ¿Podrías nombrar otras obras de este escultor?

viernes, 3 de octubre de 2014

UN CURIOSO INTERCAMBIO DE JUAN JOSÉ MILLÁS


Aquel hombre fue con su hijo, de cuatro años, a unos grandes almacenes para ver a los Reyes Magos, que tenían instalado un quiosco junto a la sección de juguetería. Había mucha gente y los servicios de seguridad estaban muy ocupados con tantas familias que habían ido a lo mismo. El hombre, que era algo claustrofóbico, empezó a sentirse mal entre las multitudes, de manera que a la media hora de soportar la asfixia y los empujones decidió marcharse.


Al llegar a la calle notó que el niño que llevaba de la mano no era el suyo. El niño y él se miraron perplejos, aunque ninguno de los dos dijo nada. La reacción inmediata del hombre fue regresar al tumulto para recuperar a su hijo. Pero cuando pensó que seguramente no lo encontraría en seguida, y que tendría que ir a la comisaría para poner una denuncia, decidió hacer como que no se había dado cuenta. Entraría en casa con naturalidad, con el niño de la mano, y sería oficialmente su mujer la primera en notar el cambio. Confiaba en que fuera ella la que se ocupara de toda la molesta tramitación para recuperar a un niño y devolver al otro.
 

Afortunadamente, el niño no daba señales de angustia. Caminaba, dócil, junto a él, como si también temiera que la aceptación de error fuera más complicada que su negación. Entonces, el hombre notó que el niño todavía llevaba en la mano la carta a los Reyes Magos. Le dio pena y buscó un buzón de correos asegurándole que de ese modo llegaría también a su destino. Después, para compensarle, le invitó a tomar chocolate con churros en una cafetería. Entró en casa con naturalidad y saludó a su mujer, que estaba viendo su programa favorito de televisión. El hombre esperaba que ella diera un grito y se pusiera inmediatamente a llamar a la policía mientras el fingía un desmayo para no tener que participar en todo el follón que sin duda se iba a hacer. Pero su mujer miró al niño y, después de unos segundos de duda, le dio un beso y le preguntó si había conseguido ver a los Reyes Magos.

-Hemos echado la carta en un buzón- respondió el niño.

-Bueno, también así les llegará -respondió la mujer regresando a su programa favorito de televisión.

También ella, al parecer, prefería hacer como que no se había dado cuenta para evitar las molestas complicaciones de aceptar el error. Además, si actuaba en ese momento, se perdía el final del programa. El hombre se quedó algo confuso, pero ya no podía dar marcha atrás, de manera que llevó al niño al dormitorio de su hijo y lo dejó jugando mientras se servía un té para relajar la tensión. Esa noche durmió mal, pensando que el niño se despertaría en cualquier momento llamando entre lágrimas a sus padres verdaderos. Cada vez que abría los ojos, espiaba la respiración de su mujer para ver si ella también estaba inquieta, pero no llegó a notar nada anormal. En cuanto al niño, durmió perfectamente, mejor que su propio hijo, que siempre solía despertarse dos o tres veces para pedir agua. Durante los siguientes días, aprovechando la hora del baño o el momento de ponerle el pijama, comprobó que el niño no tenía malformaciones. Se extrañaba de que los que se hubieran llevado a su hijo verdadero no hubieran salido aún en los periódicos o en la televisión denunciando el error. Pensó que se trataría también de una pareja algo tímida y enemiga de meterse en complicaciones.

El niño se adaptó bien al nuevo hogar, sin hacer en ningún momento comentarios que pusieran en peligro la estabilidad familiar. En muchos aspectos, era mejor que el hijo propio, pues comía sin necesidad de que le contaran cuentos y no se hacía pis en la cama. El hombre se acordaba a veces, con un poco de culpa, de su verdadero hijo, pero se le pasaba en seguida pensando que estaría perfectamente atendido por un matrimonio de clase media, como los que había visto en la cola de los Reyes Magos, que le cuidaría con la solicitud con la que él y su mujer se ocupaban del niño que les había tocado. Después de todo, los niños lo único que necesitan es afecto. A lo mejor hasta había dejado de hacerse pis en la cama al cambiar de ambiente, lo que sin duda le daría mayores dosis de seguridad.

Es cierto que el hombre llegó a dudar de sí mismo en alguna ocasión, pues todo iba tan bien, todo era tan normal, que a veces parecía imposible que se hubiera equivocado realmente de hijo. Con éste se llevaba mejor que con el verdadero, que estaba muy mal criado por su madre y era muy caprichoso. El nuevo le obedecía en todo y era muy raro que llorase si no le dejaban ver la televisión o le mandaran pronto a la cama. O sea, que se encariñó con él. Un día, después de Reyes, lo llevó al cine. Se trataba de una película de dibujos animados y había también más niños que en una macroguardería. El caso es que, sin saber cómo, al salir del cine observó con sorpresa que llevaba de la mano a su verdadero hijo. Seguramente, los niños habían visto a sus padres verdaderos y habían hecho el intercambio por su cuenta. Ninguno de los dos dijo nada. Cuando llegaron a casa, la madre, que estaba viendo la televisión, disimuló también. Los primeros días fue todo bien, pero en seguida volvió a hacerse pis en la cama y a hacer
follones a la hora de comer. El padre, para consolarse, pensaba con nostalgia en el otro hijo y llevaba todos los fines de semana al suyo a lugares donde había multitudes con la esperanza, nunca confesada, de que un nuevo error se lo restituyera.

 

1.      ELABORA UN RESUMEN DEL RELATO

2.      DESCRIBE LOS PERSONAJES PRINCIPALES QUE APARECEN.

3.      COMPÓN UN PEQUEÑO TEXTO EN EL QUE INDIQUES TU OPINIÓN SOBRE EL RELATO

jueves, 2 de octubre de 2014

ACTIVIDAD II: TIPOS DE "SE"


1.      Determina el tipo de Se, y añade la función sintáctica si la tiene

1.      Se anuncian más lluvias para el fin de semana.

2.      Desde la ventana se ve a los niños jugando en el jardín.

3.      Se leyó toda la colección de comic de padre.

4.      No se lo digas a nadie.

5.      Carlos no se arrepiente de lo que hizo.

6.      Mi piso no quiero alquilárselo a nadie.

7.      Mario se ató los cordones de los zapatos.

8.      ¿Se puede o no se puede?

9.      No se sabe cuántos han muerto en el accidente.

10.  No se está nunca contento con el sueldo que uno gana.

11.  Carolina y María se peinan.

12.  Emilio se queja por todo.

13.  Nunca más se supo lo que había ocurrido.

14.  En este hotel se trata muy bien a los clientes.

15.  Este juego se lo regalé a mis sobrinos por navidad.

16.  Se dan clases de español a todos los niveles.

17.  Dicen que algunas noches se oyen voces en la capilla de San Andrés

18.  Mario y Calor se dan la mano.

19.  La representación se acabó a las 8.

20.  Daniel se las contaba.

 

miércoles, 1 de octubre de 2014

DON JUAN TENORIO DE JOSÉ ZORRILLA


DECLARACIÓN DE DON JUAN A DOÑA INÉS.
ACTO IV. ESCENA III
 
DON JUAN
¿Adónde vais, doña Inés? 
 
DOÑA INÉS
Dejadme salir, don Juan. 
 
DON JUAN
   ¿Que os deje salir?
 
BRÍGIDA
Señor,
245
sabiendo ya el accidente 
del fuego, estará impaciente 
por su hija el Comendador. 
 
DON JUAN
   ¡El fuego! ¡Ah! No os dé cuidado  
por don Gonzalo, que ya250
dormir tranquilo le hará 
el mensaje que le he enviado. 
 
DOÑA INÉS
   ¿Le habéis dicho...?
 
DON JUAN
Que os hallabais
 
bajo mi amparo segura, 
y el aura del campo pura255
libre por fin respirabais. 

 
(Vase BRÍGIDA.)

 
   Cálmate, pues, vida mía; 
reposa aquí, y un momento 
olvida de tu convento 
la triste cárcel sombría.260
   ¡Ah! ¿No es cierto, ángel de amor,  
que en esta apartada orilla 
más pura la luna brilla 
y se respira mejor? 
   Esta aura que vaga llena265
de los sencillos olores 
de las campesinas flores 
que brota esa orilla amena; 
esa agua limpia y serena 
que atraviesa sin temor270
la barca del pescador 
que espera cantando el día, 
¿no es cierto, paloma mía, 
que están respirando amor? 
   Esa armonía que el viento275
recoge entre esos millares 
de floridos olivares, 
que agita con manso aliento, 
ese dulcísimo acento 
con que trina el ruiseñor280
de sus copas morador 
llamando al cercano día, 
¿no es verdad, gacela mía, 
que están respirando amor? 
   Y estas palabras que están285
filtrando insensiblemente 
tu corazón, ya pendiente 
de los labios de don Juan, 
y cuyas ideas van 
inflamando en su interior290
un fuego germinador 
no encendido todavía, 
¿no es verdad, estrella mía, 
que están respirando amor? 
   Y esas dos líquidas perlas295
que se desprenden tranquilas 
de tus radiantes pupilas 
convidándome a beberlas, 
evaporarse a no verlas 
de sí mismas al calor,300
y ese encendido color 
que en tu semblante no había, 
¿no es verdad, hermosa mía, 
que están respirando amor? 
   ¡Oh! sí, bellísima Inés, 305
espejo y luz de mis ojos; 
escucharme sin enojos 
como lo haces, amor es; 
mira aquí a tus plantas, pues, 
todo el altivo rigor310
de este corazón traidor 
que rendirse no creía, 
adorando, vida mía, 
la esclavitud de tu amor. 
 
DOÑA INÉS
   Callad, por Dios, ¡oh don Juan!,315
que no podré resistir 
mucho tiempo sin morir 
tan nunca sentido afán. 
   ¡Ah! Callad, por compasión, 
que oyéndoos me parece320
que mi cerebro enloquece 
y se arde mi corazón. 
   ¡Ah! Me habéis dado a beber 
un filtro infernal sin duda, 
que a rendiros os ayuda325
la virtud de la mujer. 
   Tal vez poseéis, don Juan, 
un misterioso amuleto, 
que a vos me atrae en secreto 
como irresistible imán.330
   Tal vez Satán puso en vos 
su vista fascinadora, 
su palabra seductora 
y el amor que negó a Dios. 
   ¿Y qué he de hacer, ¡ay de mí!, 335
sino caer en vuestros brazos, 
si el corazón en pedazos 
me vais robando de aquí? 
   No, don Juan; en poder mío 
resistirte no está ya;340
yo voy a ti, como va 
sorbido al mar ese río. 
   Tu presencia me enajena, 
tus palabras me alucinan, 
y tus ojos me fascinan,345
y tu aliento me envenena. 
   ¡Don Juan! ¡Don Juan! Yo lo imploro  
de tu hidalga compasión: 
o arráncame el corazón, 
o ámame, porque te adoro.350
 
DON JUAN
   ¡Alma mía! Esa palabra 
cambia de modo mi ser, 
que alcanzo que puede hacer 
hasta que el Edén se me abra. 
   No es, doña Inés, Satanás 355
quien pone este amor en mí; 
es Dios, que quiere por ti 
ganarme para Él quizás. 
   No; el amor que hoy se atesora 
en mi corazón mortal,360
no es un amor terrenal 
como el que sentí hasta ahora; 
   no es esa chispa fugaz 
que cualquier ráfaga apaga; 
es incendio que se traga365
cuanto ve, inmenso, voraz. 
   Desecha, pues, tu inquietud, 
bellísima doña Inés, 
porque me siento a tus pies 
capaz aún de la virtud.370
   Sí; iré mi orgullo a postrar 
ante el buen Comendador, 
y, o habrá de darme tu amor, 
o me tendrá que matar. 
 
DOÑA INÉS
   ¡Don Juan de mi corazón!375
 
DON JUAN
¡Silencio! ¿Habéis escuchado? 
 
DOÑA INÉS
¿Qué?
 
DON JUAN
Sí; una barca ha atracado
 
debajo de ese balcón. 
   Un hombre embozado de ella 
salta... Brígida, al momento380

 
(Entra BRÍGIDA.)

 
pasad a esotro aposento; 
y perdonad, Inés bella, 
   si solo me importa estar. 
 
DOÑA INÉS
¿Tardarás?
 
DON JUAN
Poco ha de ser.
 
 
DOÑA INÉS
A mi padre hemos de ver.385
 
DON JUAN
Sí; en cuanto empiece a clarear. 
   Adiós.

DON ÁLVARO, O LA FUERZA DEL SINO DE EL DUQUE DE RIVAS


Don Alvaro, o la fuerza del sino (fragmento del Acto III, escena 3ª)
 
El teatro representa una selva en noche muy oscura. Aparece al fondo Don Álvaro, solo, vestido de capitán de granaderos; Se acerca lentamente y dice con gran agitación:
 
 
DON ÁLVARO: (solo)

 
¡Qué carga tan insufrible                         

es el ambiente vital

para el mezquino mortal

que nace en signo terrible!

¡Qué eternidad tan horrible                                   5                     

la breve vida! Este mundo,

¡qué calabozo profundo,

para el hombre desdichado,

a quién mira el cielo airado

con su ceño furibundo!                                        10

Parece, sí, que a medida

que es más dura y más amarga

más extiende, más alarga

el destino nuestra vida.

Si nos está concedida                                           15

sólo para padecer,  

y debe muy breve ser

la del feliz, como en pena

de que su objeto no llena,

¡terrible cosa es nacer!                                          20

Al que tranquilo, gozoso,

vive entre aplausos y honores,

y de inocentes amores

apura el cáliz sabroso,

cuando es más fuerte y brioso,                              25

la muerte sus dichas huella,                                  

sus venturas atropella;

y yo, que infelice soy;

yo, que buscándola voy,

no puedo encontrar con ella.                                 30

Mas, ¿cómo la he de obtener,                                  

¡ desventurado de mí!,

pues cuando infeliz nací,

nací para envejecer?

Si aquel día de placer                                             35

(que uno solo he disfrutado),                                

fortuna hubiese fijado,

¡Cuán pronto muerte precoz

con su guadaña feroz

mi cuello hubiera segado!                                      40

1. TEMA

2. RESUMEN

3. MÉTRICA: CÓMPUTO SILÁBICO, VERSO, RIMA, ESTROFA.

4. RECURSOS ESTILÍSTICOS