domingo, 8 de febrero de 2015

HAIKUS POR LA PAZ

Blanca paloma
que vuela por el cielo
viendo la mar.
 
Yaiza
 
Puedes sentirla
a veces omitida,
siempre gloriosa.
 
...................................................
 
Nada es tan simple
como hacer el amor
y no la guerra.
 
Álvaro Beltrán
 
Sale el sol, brillan
tus ojos como el mar
¡felicidad!
 
Dina 
 
Pipas y bosque,
las palomas alzadas
silencio y calma.
 
Cristian
 
Armonía y
tranquilidad que está
y no se va.
 
Ramia
 
Un cielo abierto
volaba una gaviota
libre, feliz.
 
Javier
 
Día lluvioso
aguas frescas sonaban
ruido amigable.
 
Intisar
 
Aunque lo sabes,
tú sientes que no es cierto,
pero sí lo es.
 
Eduardo
 
En un ambiente
sosegado y tranquilo,
me siento bien.
 
Juan Carlos
 
Noche cálida
lejanas lucecitas
guían los corazones.
 
Hajar
 
El amor mutuo,
los abrazos sinceros,
besos de fuego.
 
Eva Mª
 
La gran familia
querida compañía,
felicidad.
 
Álvaro Pérez
 
Con sentimientos
como brisa de mar,
hace volar.
 
Dani
 
 
Mente en descanso,
pensamiento pasado
mente tranquila.
 
Carlos López
 
Una paloma
despega lentamente
para ser libre.
.................................................
 
Un sol naciente
con un brillo mundial
su salvación.
 
Mohamed Amar.
 
 
Ante el mar bravo
y el potente ciclón
mejor hablar.
 
Guillermo
 
No a la violencia
tampoco al falso amor,
sólo algo puro.
 
Nabila
 
Nos abrazamos,
cantamos, y suspiro,
sólo hay amor.
 
Fatima Zhora
 
Serenidad
del mar por la mañana,
después la guerra.
 
Haitheim
 
 
 
Tú, haz que el mundo
sea un poco mejor,
únete al cambio.
 
Hala Zebda
 
 

martes, 3 de febrero de 2015

PAUTAS PARA UNA BUENA LECTURA DE SAN MANUEL BUENO, MÁRTIR

1. ARGUMENTO

 Ángela Carballino, una joven de Valverde de Lucerna, aldea de la diócesis de Renada se dispone a escribir la biografía del párroco don Manuel (santo para ella y los habitantes de la aldea), que se dedicó a consolar y a ayudar a sus feligreses, sobre todo a los más débiles. Pero Ángela sospecha que detrás de ese compromiso hay una tragedia interior, una honda tristeza en sus ojos, azules como las aguas del lago.
Y así vuelve al pueblo Lázaro, el hermano de Ángela, progresista y anticlerical, que cambia de ideas al comprobar la entrega de don Manuel. E inician una intensa relación hasta que el sacerdote le revela el secreto: no tiene fe, no puede creer en la resurrección de los muertos. Pero ante el pueblo finge esa fe y mantiene su piadoso fraude porque no quiere que pierdan la felicidad de la vida eterna. Lázaro termina colaborando con don Manuel fingiendo convertirse. Y morirá don Manuel sin que nadie más conozca el secreto pero considerado un santo; también muere Lázaro y su hermana se pregunta por la salvación de los dos.
 
2. PERSONAJES:
  • Don Manuel; la novela se organiza en torno a su lucha interior y su comportamiento para con el pueblo. La clara contradicción que se manifiesta entre estos dos aspectos de su personalidad, hace que podamos considerar al personaje como la personificación de la suprema paradoja unamuniana. Esta contradicción se produce por la voluntad de vivir como creyente y la imposibilidad de creer. 
  • Ángela; parte de una de fe firme. Las funciones de Ángela en la novela: Mensajera de la fe, Narradora no omnisciente, sino limitada a lo conocido por su experiencia, Ayudante como personaje que no sólo participa de lo narrado, sino que interviene como parte activa, Confesora de don Manuel.
  • Lázaro; opone al principio su razón a la fe que predica don Manuel.
  • Blasillo; representa el grado máximo de la fe ciega, que don Manuel desea y predica para su pueblo.
3. TEMAS 
  • Razón y fe; es el tema central sobre el que se construye toda la novela. Don Manuel no es creyente, pero actúa como si lo fuera, y comunica al pueblo la fe que él no tiene.
  • La inmortalidad
  • La cuestión social y el progreso. Don Manuel no es partidario de una actividad organizada por la Iglesia en este aspecto, porque la religión no es para resolver los conflictos económicos o políticos de este mundo que Dios entregó a las disputas de los hombres.
4. SIMBOLOGÍA: LA ALDEA, EL LAGO Y LA MONTAÑA
 
La voz del pueblo es como la montaña, y el silencio de don Manuel, su falta de fe, es el lago. También está la nieve, la que cae en la montaña tiene apariencia de perdurar, pero la que cae en el lago se disuelve: así el pueblo, con la fe está unido, pero sin ella se diluye en el lago de la duda.
Por eso la aldea está en medio de la fe y de la duda, de la montaña y del lago. Permanece sostenida por don Manuel, y aquí aparece otro de los motivos de su título de “mártir”: él es quien carga con la incredulidad de todo el pueblo y sus consecuencias.
 
ACTIVIDAD:
 
1. Construye una opinión personal sobre la novela (Aproximadamente 1200 palabras (Dos páginas de Word / Times New Roman 12, interlineado 1,15); añádela en comentarios, asegurándote que has seguido las recomendaciones. Es importante que muestres tu opinión sobre los temas principales, además puedes añadir qué capítulo te ha gustado más, con qué personaje te sientes reflejado y sobre todo, razona una relación de la novela con la actualidad)   

domingo, 1 de febrero de 2015

RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLÁN


Fue un extraordinario prosista, autor de algunas de las mejores obras narrativas de las décadas iniciales del siglo XX. Se pueden distinguir dos etapas en su trayectoria narrativa:

§  Primera etapa. Está constituida por novelas que se inscriben en la corriente modernista. Son fundamentales en este periodo las Sonatas, conjunto de cuatro novelas breves que recogen las memorias ficticias del marqués de Bradomín, un viejo donjuán que el propio autor define como “feo, católico y sentimental”. La obra, de tono melancólico y decadente, está escrita en una prosa muy elaborada, que se caracteriza por su musicalidad y exquisita elegancia.

§  Segunda etapa. Valle emplea en las novelas de esta época un estilo revolucionario, basado en la deformación grotesca de personajes y situaciones. Las obras más representativas son Tirano Banderas, que tiene por protagonista al sanguinario dictador de una república hispanoamericana, y El ruedo Ibérico, trilogía de carácter histórico que se ambienta en el reinado de Isabel II.
En teatro, Luces de Bohemia, su mejor obra:
 
¿Qué es el esperpento?
 
El esperpento es un nuevo subgénero creado por Valle-Inclán que está entre la tragedia y el teatro grotesco y  satírico. La palabra esperpento no es inventada por Valle,  es de uso coloquial y significa: “Persona o cosa que destaca por su fealdad, desaliño o mala traza.”. Sin embargo, es usada por Valle para nombrar a todo un subgénero dramático.
La mejor definición del esperpento nos la da el propio Valle a través de su obra. Precisamente en  Luces de bohemia por medio  de lo que dicen sus personajes en la escena XII descubrimos que es el esperpento:
 
ESCENA DOCE
MAX.- ¡Don Latino de Hispalis, grotesco personaje, te inmortalizaré en una novela!
DON LATINO.- Una tragedia, MAX.
MAX.- La tragedia nuestra no es tragedia.
DON LATINO.- ¡Pues algo será!
MAX.- El Esperpento.
DON LATINO.- No tuerzas la boca, Max .
MAX.- ¡Me estoy helando!
DON LATINO.- Levántate. Vamos a caminar.
MAX.- No puedo.
DON LATINO.- Deja esa farsa. Vamos a caminar.
MAX.- Échame el aliento. ¿Adónde te has ido, Latino?
DON LATINO.- Estoy a tu lado.
MAX.- Como te has convertido en buey, no podía reconocerte. Échame el aliento, ilustre buey del pesebre. ¡Muge, Latino! Tú eres el cabestro, y si muges vendrá el Buey Apís. Le torearemos.
DON LATINO.- Me estás asustando. Debías dejar esa broma.
MAX.- Los ultraístas son unos farsantes. El esperpentismo lo ha inventado Goya. Los héroes clásicos han ido a pasearse en el callejón del Gato.
DON LATINO.- ¡Estás completamente curda!
MAX.- Los héroes clásicos reflejados en los espejos cóncavos dan el Esperpento. El sentido trágico de la vida española sólo puede darse con una estética sistemáticamente deformada.
DON LATINO.- ¡Miau! ¡Te estás contagiando!
MAX.- España es una deformación grotesca de la civilización europea.
DON LATINO.- ¡Pudiera! Yo me inhibo.
MAX.- Las imágenes más bellas en un espejo cóncavo son absurdas.
DON LATINO.- Conforme. Pero a mí me divierte mirarme en los espejos de la calle del
Gato.
MAX.- Y a mí. La deformación deja de serlo cuando está sujeta a una matemática perfecta. Mi estética actual es transformar con matemática de espejo cóncavo las normas clásicas.
DON LATINO.- ¿Y dónde está el espejo?
MAX.- En el fondo del vaso.
DON LATINO.- ¡Eres genial! ¡Me quito el cráneo!
MAX.- Latino, deformemos la expresión en el mismo espejo que nos deforma las caras y toda la vida miserable de España.
 
 

LA NOVELA NOVECENTISTA

       6.1. Concepto
     El novecentismo es un movimiento caracterizado por el intelectualismo, el afán europeísta y la búsqueda de un arte puro, es decir, de un arte desvinculado de compromisos temáticos o sociales. Los escritores que integran esta corriente pertenecen a la llamada generación del 14.
     En la novela novecentista cobran especial importancia las reflexiones de tipo ensayístico y las descripciones demoradas, de tono casi lírico.
6.2. Gabriel Miró
     Cultiva tanto la novela como el relato corto. Sus novelas se distinguen por la falta de acción y la presencia de descripciones detallistas. Las más importantes son Las cerezas del cementerio, Nuestro padre San Daniel y El obispo leproso.
6.3. Ramón Pérez de Ayala
     Inicia su carrera como escritor con un ciclo de tres novelas realistas, que giran en torno al mismo personaje. La pata de la raposa y Troteras y danzaderas. Posteriormente, sus obras abandonan el estilo realista para centrarse en el plano de las ideas. Son novelas de naturaleza simbólica y de un marcado carácter intelectual. Cabe destacar las tituladas Los de domingo y Belarmino y Apolonio.

MIGUEL DE UNAMUNO

 
 
Cultivó la poesía y el género dramático, pero destacó sobre todo como ensayista y novelista:
 
§  Sus ensayos se centran en dos temas esenciales: la preocupación por España y el sentido de la vida. Unamuno trata el tema de España en varios ensayos, entre los que sobresale En torno al casticismo. El tema de la vida, vinculado a problemas como la fe en la vida eterna y las dudas acerca de la existencia de Dios, aparece en Del sentimiento trágico de la vida y La agonía del cristianismo.
 
 

§  Las novelas de Unamuno son novelas de ideas; el autor se sirve de la trama para expresar su angustia existencial. Así ocurre en Niebla, cuyo protagonista decide enfrentarse a su creador, quien le explica que su existencia no tiene fundamento real; o en San Manuel Bueno, mártir, donde se nos presenta a un sacerdote que, habiendo perdido la fe, finge seguir creyendo para evitar el sufrimiento de sus feligreses. La acción queda eclipsada por el análisis de la crisis de los personajes, que se manifiesta a través de los diálogos y el monólogo interior.
 
 
 
 
 
 
 Definición del concepto de Intrahistoria
 
“Las olas de la historia, con su rumor y su espuma que reverbera al sol, ruedan sobre un mar continuo, hondo, inmensamente más hondo que la capa que ondula sobre un mar silencioso y a cuyo último fondo no llega el sol. Todo lo que cuentan a diario los periódicos, la historia toda del «presente momento histórico», no es sino la superficie del mar, una superficie que se hiela y cristaliza en los libros y registros, y una vez cristalizada así, una capa dura, no mayor con respecto a la vida intrahistórica que esta pobre corteza en que vivimos con relación al inmenso foco ardiente que lleva dentro. Los periódicos nada dicen de la vida silenciosa de los millones de hombre sin historia que a todas horas del día y en todos los países del globo se levantan a una orden del sol y  van a sus campos a proseguir la oscura y silenciosa labor cotidiana y eterna, esa labor que como la de las madréporas suboceánicas echa las bases sobre que se alzan los islotes de la historia. Sobre el silencio augusto, decía, se apoya y vive el sonido; sobre la inmensa humanidad silenciosa se levantan los que meten bulla en la historia. Esa vida intrahistórica, silenciosa y continua como el fondo mismo del mar, es la sustancia del progreso, la verdadera tradición, la tradición eterna, no la tradición mentira que suele ir a buscar al pasado enterrado en los libros y papeles, y monumentos, y piedras”.

PÍO BAROJA

Es el principal novelista de su generación y el más prolífico. Sus obras reflejan una visión pesimista de la vida, que el autor consideraba como una lucha continua, caracterizada por la crueldad, la ingratitud y el dolor.
Entre las novelas de Baroja cabe destacar:
§  La busca, en la que retrata con crudeza los bajos fondos madrileños.
§  El árbol de la ciencia, historia de un médico desencantado con la sociedad española, cuyas costumbres le parecen absurdas.
§  El mayorazgo de Labraz y Zalacaín el aventurero, obras de ambiente vasco.
§  Las inquietudes de Shanti Andía, novela de aventuras en las que se relatan las andanzas de dos marineros.
Baroja consideraba la novela como un género abierto, capaz de contener la reflexión filosófica, la descripción psicológica y, en especial, todo tipo de aventuras y anécdotas. En sus obras predomina la acción, que se narra con un estilo sencillo, de gran fuerza expresiva.


 

JOSÉ MARTÍNEZ RUIZ, “AZORÍN”


En su producción literaria destacan la novela y, sobre todo el ensayo. Su primera novela, La voluntad, cuyo protagonista representa al autor, trata el conflicto entre las ilusiones juveniles y la imposibilidad de cumplirlas, lo que provoca un sentimiento de angustia y falta de voluntad.

En sus ensayos (La ruta de don Quijote…) adquieren importancia la visión lírica del paisaje y la evocación del pasado. Son temas recurrentes: la valoración de las cosas sencillas, la visión crítica de la historia y las tierras de España,  y el tiempo. Su estilo se caracteriza por la claridad y por la riqueza y precisión del vocabulario.
"No puede ver el mar la solitaria y melancólica Castilla. Está muy lejos el mar de estas campiñas llanas, rasas, yermas, polvorientas; de estos barrancales pedregosos; de estos terrazgos rojizos, en que los aluviones torrenciales han abierto hondas mellas; mansos alcores y terreros, desde donde se divisa un caminito que va en zigzag hasta un riachuelo.
 Las auras marinas no llegan hasta esos poblados pardos de casuchas deleznables, que tienen un bosquecillo de chopos junto al ejido. Desde la ventana de este sobrado, en lo alto de la casa, no se ve la extensión azul y vagarosa; se columbra allá en una colina con los cipreses rígidos, negros, a los lados, que destacan sobre el cielo límpido. A esta olmeda que se abre a la salida de la vieja ciudad no llega el rumor rítmico y ronco del oleaje; llega en el silencio de la mañana, en la paz azul del mediodía, el cacareo metálico, largo, de un gallo, el golpear sobre el yunque de una herrería.
 Estos labriegos secos, de faces polvorientas, cetrinas, no contemplan el mar; ven la llanada de las mieses, miran sin verla la largura monótona de los surcos en los bancales. Estas viejecitas de luto, con sus manos pajizas, sarmentosas, no encienden cuando llega el crepúsculo una luz ante la imagen de una Virgen que vela por los que salen en las barcas; van por las callejas pinas y tortuosas a las novenas, miran al cielo en los días borrascosos y piden, juntando sus manos, no que se aplaquen las olas, sino que las nubes no despidan granizos asoladores."
Castilla (fragmento)
La íntima realidad espiritual de Castilla, buscada en los menudos detalles del paisaje y de las gentes, se manifiesta en una descripción que nos presenta un paisaje agreste y estéril, pero que no por ello deja de ser hermoso. El escritor hace un reconocimiento de cada uno de los elementos integrantes del panorama de la meseta castellana; selecciona los más destacados y con ellos compone un cuadro que de significado al conjunto. La necesidad de un vocabulario amplio, rico, preciso y sugerente, es ineludible. La extraordinaria subjetividad de Azorín está basada, aquí, en la más completa objetividad que el autor recrea con una delicada emoción.